domingo, 19 de septiembre de 2010

DE RELAtos bajo tilos

el canibalismo buscaba coger las virtudes de los vencidos, tomar del enemigo
lo mejor -si señor juez no hubo otro motivo-. se quedó la comarca como si no
viviera nadie. cogieron las carretas con los cuerpos, desde la ventana miraba
el curandero de almas... en su diván frente al cuadro impresionista de pintor
francés sólo silencio.
en la estantería de la pared un bote vacío de espárragos contenía relucientes
billetes de cincuenta euros, el festín de dientes de sangre ese día anegó la
consulta: el curandero de almas miraba desde la ventana.
también llovió ese día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario